martes, 25 de enero de 2011

De Vacaciones...

Pues sí: estoy de vacaciones... y sin nada qué hacer.
Es curioso, pero parece mentira que esté, el último mes, esperando que me llegue esta semana de descanso, que serviría para aprovecharla y poder millones de cosas que no puedo en fechas normales, y no puedo aprovechar porque no tengo nada qué hacer.
Manda cojones...

sábado, 19 de junio de 2010

Siempre alguien desaparece.

Cuando uno entra en un sueño y ve las infinitas oportunidades que le depara el futuro, siempre hay alguien por en medio que te hace despertar.
Han sido días duros y amargos, pero salíamos adelante.
Ahora... que Dios nos pille confesados.
Hemos dado un paso adelante para volver a dar cuatro o cinco hacia atrás.
¿Por qué?
Inseguridad.
Falta de disciplina.
No motivación.
Inaptitud.
Ineptitud.

...y la carne que cuelga en el matadero sigue secándose poco a poco.

lunes, 14 de junio de 2010

...

Vaya tela...
Cada día, Barcelona arriba, Barcelona abajo.
Horas de tren, de lectura, de sueño... de ideas...
Hoy me ha venido una nueva idea a la cabeza, sobre escribir, naturalmente. Algo muy alejado de lo que estoy acostumbrado a hacer.
Una vez más, la cabeza discurre a cien, sin recordar todo lo que queda pendiente, almacenado en sus respectivas carpetas y bien indicadas.
Ahora ya falta menos para poder tener la tranquilidad de hace un tiempo, cuando disponía de tardes libres, que pasaba sentado frente al teclado, sin nada más que hacer que escribir.

Todo vuelve a su cauce poco a poco.

Justo, de aquí a dos meses, volveré a Asturias para disfrutar de unas pequeñas vacaciones. Ese será el comienzo otra vez.

martes, 1 de junio de 2010

Querido diario...

...he dormido tan solo dos horas esta noche.
El noctambulismo -dígase también insomnio-, vuelve a aparecer; después de tanto tiempo...
¿Será una señal?
¿Es que acaso mi subconsciente intenta decirme algo?





Probaré una noche más...

lunes, 31 de mayo de 2010

Sensaciones... (II)

Es curioso, pero hoy me ha poseído un extraño ente de melancolía.

He pasado media tarde leyendo los relatos que publiqué en mi antiguo Space de Msn. Han sido tantos que casi pierdo la vista en ellos. Leía comentarios de personas de las que he perdido la pista; otras de las que aún guardo un grato recuerdo; unas terceras de las que aún recuerdo a diario, pero que mi ajetreada vida no me da tiempo a "visitar".

Qué lástima...

Con lo fácil que era todo...

Antes sólo me preocupaba escribir relatos para una comunidad de amigos, y hacer feliz a mi pareja.

Ahora, únicamente puedo hacer lo segundo, de vez en cuando.

Maldita melancolía.

Vaya tarde de perros.

Necesito escribir, con urgencia.

Sensaciones...

... de ver que cada día que pasa es un reto que lograr. Y ver que cuando lo estás consiguiendo, apretan un poco más para que no te sea tan fácil.


... de ver que haces bien tu trabajo pero estan pendientes de ti, buscando el mínimo fallo que eclipse tus mejoras graduales.


... de ver que se empeñan en que seas el mejor, que lo hacen por tu bien, por tu futuro, a base de nervios y gritos, y dolores de cabeza.


... de ver gente a tu lado que le da igual uno que cien, ya que, al final, para ellos seguirá siendo lo mismo. Y tú sufres y te desmoronas al vivir situaciones tan estrambóticas como esas y te preguntas el porqué. ¿Se tiene que aguantar esto si la recompensa será igual para todos?


No lo sé...


Sólo veo que cada día que pasa me exigen más y más, en cualquier lugar al que vaya, en cualquier situación... y cansa... a veces cansa... y ese cansancio se transforma en sueño, malestar, mal humor, y hacer y decir cosas que no me gustan, pero debo hacerlas para no reventar por dentro -y quién sabe si lo haré por fuera-, y decida mandar todos estos años a la mierda para poder descansar en paz.


Borrón y cuenta nueva, esa es la clave.


Cada día veo más cerca la casa de Asturies. Es la ilusión que me hago para alentarme y animarme; para autoinculcarme de que todo esto es por mi futuro. Esa ilusión es mi válvula de escape. Una válvula que me silba como una olla a presión dentro de mi cabeza.


El día que no aguante más abriré la boca para ser escuchado, aunque no me guste lo que tenga que decir.


Franco murió hace años.


La vieja escuela es lo que se ha estado remodelando estos últimos veinte años.


Las generaciones de ahora no deben aprender a base de palos como lo hicieron nuestros ancestros; aunque para algunos sea la única manera de aprender -como aprendieron ellos, y así de bien les fue, te dicen-, y quizá sea cierto, pero quiero llegar a viejo con la mejor salud posible.


Mientras tanto... voy tirando con algo de ayuda:


domingo, 30 de mayo de 2010

I passa...

… i passa la vida…

... i un diumenge més... assegut davant la pantalla... acabant d’escriure un capítol més d’una llarga llista d’històries i novel·les començades, a mig fer, i cap d’acabada.

Enrere a quedat el capficar-me dins els estudis. Tot un any per concloure una de les etapes que em quedaven per assolir, i que encara no estic segur d’haver-ho aconseguit.

Divendres serà un dels meus grans dies, espero.

Si divendres que ve, rebo un missatge amb la paraula “apte”, serà un gran pas que hauré fet en el camí de la meva vida.

Universitat.

UNIVERSITAT.

Sona bé, oi?

Cinc dies per saber-ho. Cinc dies molt llargs. Cinc dies que poden ser la pista de llançament a un destí tan incert com la vida –la meva mateixa vida -, que duré en paral·lel amb la meva altra vida de dolços, salats, àcids i amargs i...” umamis”.

A partir de molt aviat... deixaré camins enrere, com l’escola de la Hofmann, els monogràfics d’arrossos o un deute del que em va apunyalar hisenda; per prendre i reprendre de nous, com la carrera de llengua i literatura catalana, el postgrau a l’escola superior d’hostaleria de Sevilla o alguns projectes en clau gastronomico-formativa que tinc en ment.

I, és clar, amb reprendre vull dir continuar escrivint, que d’això tracta realment la meva vida: d’escriure i descriure tot allò que m’envolta, i poder transmetre-ho en forma d’històries, anècdotes, fórmules i receptes, i... és clar (hi torno), a continuar escrivint la meva vida a l’hora que l’avanço amb passos de gegant.

Tot i així, a aquesta hora, no queda res més que veure al “Doctor Mateo” i enfótrese’ns del Jimmy Jump i el noi del “Pequeñito”. Estigui bé o malament, és una anècdota que he pogut viure.

L’altre és la crisi. Però d’aquesta no en tinc ganes, de parlar-ne.