martes, 13 de noviembre de 2007

¿En qué se parece un paraguas, una monja y un cenicero?

-¿En serio que no has visto lo que hizo el rey?

La cara que han puesto los que ocupaban el resto de las sillas me han hecho sentir un bicho raro. Según ellos todo el mundo habla de lo mismo. Todas las cadenas pasaron la secuencia y ha sido uno de los vídeos más vistos estos días por el Youtube.

-Pero chico, ¿en qué mundo vives?

Supongo que en el mismo que todos los demás, solo que no le tengo mucha afición a la television. Ya sé que suena extraño que, en una casa con un televisor en el comedor y otro en la cocina, no haya visto aún esa noticia. Ni esa ni tantas muchas que informan a lo largo del día.
No es que piense que es perder el tiempo delante de la caja tonta pero prefiero ver películas o leer libros, incluso hacer otras muchas cosas, que no sentarme en el sofá a quedarme embobado mirando el televisor.
Covi ha conseguido engancharme, más o menos, a CSI o alguna que otra serie por el estilo; no están mal. Esté en el bar o en el tren, camino de Barcelona, puedo enterarme de todo lo que ocurre en la casa de Gran Hermano. Incluso me han comentado que el Borja heredó la "insignificante" suma de 900 millones de euros. Como podéis ver: no me hace falta televisión para enterarme de las cosas.

Y en la cena, cuando han conseguido cambiar sus caras y mirarme como al principio, me ha llegado un mensaje al móvil. Mañana tengo ensayo sin falta a las 22h. Se lo comento a Covi y me dice que bien, que ya falta poco para el concierto. "¡Menos mal que será el último!", es lo que me pasa por la cabeza. Al comentárselo me dice: "-Jo chico. Ni que fuera un suplicio ir a ensayar, con lo bien que os lo pasais."
Es cierto, nos lo pasamos muy bien. Pero lo que empezó como un hobby acaba siendo una obligación. Pienso en los años que han pasado desde el primer día que nos juntamos. No recuerdo ni el mes ni el día, pero era por allí 1994. Tres majaderos intentando hacer música punk sin tener ni idea de tocar los instrumentos. Lo que ha llovido desde entonces. Ahora ya somos más mayorcitos -yo soy el abuelo del grupo, para qué nos vamos a engañar. -, y ha cambiado mucho nuestras vidas para ir haciendo el mono encima de un escenario. La "famiglia" fue creciendo, cambiando el punk cervecero por un ska jamaicano más bailable y llegamos a ser 11 sobre las tablas. Ahora uno de nosotros vive en la capital, otro tiene un par de grupos más, otros dos están casados (los dos con hijos), yo me fui al extrangero, volví, luego se fue otro y así hasta el día de hoy. Esos días en los que el único medio de transporte era mi destartalado Fiat Cinquecento, yendo de concierto en concierto, tocando en casas okupas por tan sólo unas cuantas cervezas. ¡Qué tiempos aquellos!
Y como todo lo bueno se acaba diremos adiós en el mismo lugar (unos metros más a la izquierda), donde dimos nuestro primer concierto.

Alguien se preguntará: -¿Y a qué coño viene todo esto?

Pues no viene a nada en concreto. Era que tenía ganas de explicarlo y para invitar a todo aquél que quiera pasarse a ver el último concierto de la mítica banda de ska de El Vendrell the James Band & the Radikal Ska Vespa. El sábado 17 de Noviembre a partir de medianoche en el pabellón Pau Casals.

Y habrá otro que pensará: -¿Y el rollo de la televisión?

Pues nada, era para despistar.

Hell.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa misma cara se me quedó a mi anoche cuando mis compañeras de piso me hablaban de la misma noticia. Y claro yo flipando y ellas más!! en fin.. luego a la media hora con la tv puesta lo volvieron a poner y porfin puede escuchar y ver el momento del que todo el mundo habla y yo no me habia enterado.

Vivo en mi mundo y qué? es lo que hay..

Y pena de lo del conciert. Porque ha coincidido en que me voy sino hacía una escapada locas de las mias. Ya me pasarás algún video.
besinos
La capullina