lunes, 12 de noviembre de 2007

Insomnia

Otra noche más que Morpheus no me deja conciliar el sueño.
He leído algunos blogs amigos mientras me autoinculcaba que a las doce en punto de la noche me tumbara en la cama y cerrara los ojos. Tumbado estoy, sí; pero con los ojos bien abiertos escribiendo estas últimas palabras. (después de esto dormiré, lo juro)

Parece que no soy el único en este mundo virtual que padece el mismo problema y me hace gracia porque, desde hace un tiempo -quizá mucho, ya. -, que nos vamos viendo a las mismas horas intentando paliar un poco el problema, dejando el pensamiento apartado y llenando su espacio con las más "pluritemáticas" conversaciones.

Te conectas y ves a dos de las personas que reinciden, día sí, día también, en esto del no dormir. Tras las salutaciones de siempre con el "¿Cómo estás?" y tal, nos hacemos pequeños resúmenes de cómo nos ha ido el día en nuestra vida física y soltamos alguna que otra queja al problema que nos reune. Para poder olvidarnos un rato del tema solemos hablar de mil y una cosas diferentes. Muchas con sentido, otras sin él y, una tercera parte que no tiene nada que ver con las dos primeras.

Y es que se puede sacar un tema al azar y acabar salvando el mundo con hortalizas y palillos chinos. Sin ir más lejos: Esta noche hablábamos sobre la frase que tengo en este blog, la que hace referencia a ser enterrado vivo. La otra persona me decía que prefería morir incinerada para que no pudiera ser enterrada viva por equivocación. De ahí se llega al recuerdo del siglo XIX con los cementerios y sus tubos con banderillas para que las personas que padecieron un ataque de epilepsia, y no hubieran diagnosticado a tiempo (falta de conociemientos sobre ese estado en aquella época) , no murieran asfixiados -en el mejor de los casos, los había que lo hacían de hambre. -, ni se dejaran las uñas al intentar escarvar a través de la madera de la tapa.

De esas tapas y sus muertos sin uñas pasamos a lo que vulgarmente se llamaría "reencarnación", pero de una manera un tanto peculiar. Una vez muerto, tu alma es encomendada por ese señor, que nadie le ha visto nunca la cara, que te dice cuándo debes abandonar ese lugar y volver a nacer para ocupar tu sitio en la tierra de los vivos, continuar con el plan establecido y seguir así hasta que tu cuerpo se malgaste, tu alma se agote y vuelvas a las manos de ese señor sin rostro que elegirá, una vez más, cúando es tu turno para volver a la carga.

De la reencarnación salió la pregunta al aire: -¿Quieres decir que si alguna vez nos tocara reencarnarnos este mundo seguiría siendo mundo para volver a habitarlo? ¡Pues qué ocurrencia! Es posible. La conversación continúa con el tema de la exterminación del mundo producido por la mano del hombre... "sabio". Pero, como en toda conversación para pasar el rato, ese mundo no se destruía sin haber construído primero alguna ciudad espacial o conquistado algún otro planeta. Las pruebas podían realizarse con un "piso piloto espacial", que no sería más que una cárcel para reclusos peligrosísimos que utilizaría el gobierno como cobayas humanas para su experimento.

Y ya, para rematar el asunto, y sin recordar porqué ha venido al cuento, la conversación hizo salir el cómic de un ilustrador alemán en el que una panda de gatos hacen las veces de nazis y una panda de ratas hacen las veces de antisistemas. El cómic: se llama Mauss. No sé si está publicado en España, yo lo vi hace unos años y cayó en mis manos escrito en alemán.

Total de los totales: Que de tanto hablar de muertes, escritos, reencarnaciones, cárceles espaciales y libros donde gatos y ratas son los protagonistas, conseguimos apartar el tema principal que nos une y que, justo cuando acabe de escribir estas palabras, intentaré volver a retomarlo para finalizar mi domingo. Salen muchos temas de charla pero todos con un mismo propósito: Ir a dormir!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Las ratas gobernarán nuestro mundo ya lo verás, bueno ya no será nuestro, pero quedará un trocito del que pisamos seguro .
;)
(la de la conversación)

lo del comic vino de ahí y de las cobayas de la cárcel. ;)