domingo, 25 de noviembre de 2007

Sobre cómo relatar el miedo

Ya ha pasado. El concurso de terror de Cuentacuentos ha finalizado con un ganador (en este caso ganadora), con un relato que tranquilamente puede estar a la altura de entre los buenos del género. Y por eso llevo estos días pensando en qué cosas dan miedo realmente y en como relatarlo.

Mañana, o pasado, voy a ir al cine a ver REC. Creo que sobran palabras para hacer entender a qué película me refiero. He visto los anuncios de antes del estreno. Incluso el premio del público por la filmación in situ de la reacción al ver esas imágenes que dicen son tan impactantes. Aparte, he intentado recordar escenas de otras películas que invoquen un miedo tal que haga dar un respingo del asiento hasta al vendedor de cupones. Y he intentado postrar esas escenas o ese momento escribiéndolo, pero no puedo. Le doy mil vueltas a la cabeza para ver cómo conseguir crear el mismo ambiente de tensión y susto posterior, impactante; pero no doy de mí mismo. Así que creo que no es tan fácil y por eso admiro a los creadores de relatos terroríficos.

Quizá sea más fácil crear ese ambiente en la gran pantalla teniendo otros medios acompañados como la música y la imagen, la luz, el ruido impactante justo en el momento en que aparece el fantasma. Eso traducido en letras no es posible. O, si es posible, que alguien me enseñe la manera de hacerlo o una ayuda para encontrar algún tipo de material y poder ser autodidacta.

Mientras tanto espero que llegue el día de ver REC. Tengo ganas de ver cuántas palomitas saltan por los aires.

2 comentarios:

niobiña dijo...

Yo quería verla hoy y he tenido que tragarme Beowulf :(

No ha estado tan mal, pero prefería la otra... Tengo ganas de pasar miedo, de asustarme y de abrazarme a alguien cuando este acojonada del todo...

Lo sé, soy rara, me gusta pasarlo mal... Pero con la liberación masiva de adrenalina, llega el estado puro del éxtasis al ver que sólo es un susto, y ahí llegan las endorfinas... Las encargadas de hacerme sonreír de nuevo, a la espera del próximo susto, que llegará cuando menos me lo espere...

Pero las endorfinas ahí están al final... Dejando que mi cuerpo se suma en un pozo de tranquilidad y pasividad... Quiero pasar miedo en el cine... Un miedo que pueda controlar, pero miedo al fin y al cabo...

No te preocupes... jajjaja... Deben de ser las horas.

Muchos besitos cielo.

Indi dijo...

En mi opinión, ahora mismo, en esta época es imposible crear miedo.
La gente vive inoculada por unas dosis de sangre diaria, violencia extrema y descreimiento que hacen muy dificil, pero mucho, encontrar un flanco abierto. Un lado sensible que poder exprimir.
REC, como su antecesora "El proyecto de la bruja de Blair", se basan en dos cosas: la visión en primera persona y los sustos.

Como en los juegos tipo "Dum", tú eres el que está allí, porque tu ojo es la cámara misma. Es un truco barato hacer una película como si se tratase de un "reality" pero funciona. Porque estamos acostumbrados a los Talk Shows y a esos intrépidos programas de investigación, cámara al hombro.

El simple hecho de pensar que aquello "es real" nos adentra un paso en la historia, hace que creamos que es real. Es la única forma de conseguir miedo. Hacerte creer que tú estas allí y recorres ese pasillo.
El resto solo son sustos. Un tío ensangrentado que grita, un fantasma rabioso que grita, otro que pasa por detrás del prota sin que se de cuenta y todo esto siempre en un ambiente histérico de medias sombras y planos desenfocados.

La gente dice que quiere pasar miedo, pero va al cine o abre un libro con la intención de no creerse nada de nada. Quieren que les des miedo a pesar de sus prevendas y eso es imposible.
Ninguno ha hecho "el juramento de King" ese es el problema.

Si repasas la historia de la literatura de terror te darás cuenta de cuales son los temas que incluye el género. Y con tristeza comprobarás que hoy, ninguno funciona.
La cosa va por modas, es cierto, ahora la casquería y los enfermos mentales sádicos hasta el límite, son lo que se lleva.

Si nadie cree en Dios, el Diablo no da miedo, si nadie cree en la vida después de la muerte, los fantasmas suenan ridículos, si nadie cree en la magia ¿que falta hace una maldición? y así hasta el infinito.

La violencia funciona. Corta cabezas y haz las peores barbaridades que se te ocurran, verás como el "asco" les da miedo.
No falla.
Repasa la vida de "Richard Ramirez" mi inspiración particular en escenas de este tipo. Comprobarás con placer como el "Merodeador Nocturno" les sacaba, a las buenas chicas del vecindario, los ojos con una cucharilla y los mandaba por correo. Aunque lo mejor es la escena que se encontró la poli la noche que lo detuvieron...lo pillaron en una casa, había matado a la madre del bebé que dormía en la cuna. Al bebé le había cortado la cabeza, y se estaba comiendo su cerebro directamente del cráneo roto, también con una cucharilla.

¿Esto que te da? ¿miedo o asco?.
Ese escalofrío que ahora apartas es el principio del miedo. No es la aberración de la escena, es la idea de que un humano pueda convertirse en un monstruo.

Pues a nadie le asusta. Los psicokillers tienen clubs de fans por toda la Red. Así que por ahí ni lo intentes.
He visto niños de 15 años partirse de risa viendo "El exorcista". Todo está perdido nen.

Sadismo+Casquería+ Susto, en mi opinión es la fórmula que ahora impera. Si consigues tramar una buena historia sobre esas tres premisas has dado el campanazo.

No hagas como yo, que me emperro en seguir caminos poco transitados y me canso de repetir las estructuras del terror clásico, para nada.

Buena suerte y ya contarás que te pareció Rec.

Besos