martes, 27 de noviembre de 2007

Una de barrio

Es increíble cómo, al sentarse uno a observar a la gente, se pueden crear historias.

Esta mañana he ido a Barcelona para entrevistarme con la responsable de una casa que se dedica a la venta de maquinaria para hostelería. He llegado tarde, pero eso no ha importado demasiado, el trabajo es mío igualmente. No voy a entrar en detalles sobre de lo que se trata pero sí lo que he hecho en lugar de presentarme en el sitio.

He deambulado por las calles observando a la gente. He visitado el Fnac de Plaza Cataluña para pasearme por los miles de libros que venden. En la sección de literatura en francés había una chica guapísima justo en la estantería donde se encontraban los libros de mi escritora favorita; Amélie Nothomb. Me coloco detrás de ella y disimulo mirando los libros cuando en realidad la escudriñaba detenidamente. Imaginaba cómo debía ser esa chica y qué es lo que haría cuando no estaba ojeando libros. Al girarse se ha topado conmigo y me ha hecho caer el último libro de Nothomb por el suelo. Me mira sonrojada y me dice:

-Pardon. (bien, era francesa)

-Pas grave, t’inquiete.

-Oh, tu parles français; c’est bien!

-Ouais !

-T’aime bien Amélie Nothomb ?

-Bien sur. Elle est ma préférée !

-Jolie ! Tu fais quoi maintenant ? Est-ce que tu veut aller prendre quelque chose ?

-Non, désolé ; je dois partir.

-Ça marche. On se voit à la prochaine !

-Peut être ! À bientôt !

-À bientôt !

Y ahí es donde se acabó una comunicación de primer contacto. No está mal ya que me gusta hablar con la gente, pero con calma.

Después de dejarla ahí, con un libro en sus manos, he salido a caminar por el gótico. Un hombre me ha pedido fuego y al dárselo me ha explicado que estaba esperando a su hija que había subido al tercero a buscar su ropa porque se ha peleado con el novio y éste le ha echado de casa. Que está ahí por si ocurría algo para poder ayudarla y que si al maromo se le ocurría poner la mano encima a su hija sería lo última que haría en su vida. Al devolverme el mechero le di los buenos días y desaparecí de esa calle.

Antes de entrar en Hofmann me he tomado un café donde cada lunes lo hago, justo en frente. Una mujer anciana se me ha colocado al lado y, al ver que lo tomaba sin azúcar, me ha pedido el sobrecito para echárselo al suyo. Hasta ahí todo normal, quizá un poco dulce, pero normal. Luego…

-Verás, joven. –me dice. –Es que he intentado comer algo pero aún no puedo masticar bien, ¿me entiendes?

-Aha.

-Es que el médico me dijo que mi problema con los dientes venía a causa de una mala higiene.

-Y el azúcar no creo que le ayude en nada.

-No, pero mira, mira. –ese es el momento en que baja el labio inferior y me muestra las encías y su dentadura postiza cómo le bailaba. –Es que me la han dado hoy nueva y aún no se me sujeta bien. Es por eso por lo que no puedo comer bien, ¿me entiendes?

-¿Sí? –pregunto yo por mi móvil apagado. –Ah, vale. Ahora mismo salgo. Voy, voy. Me tengo que ir señora, que me esperan fuera. Que tenga un buen día.

Pagué y me fui escaleras arriba para cambiarme y hacer mi clase de pastelería pensando en las conversaciones que he tenido en poco más de dos horas.

Algún día anotaré todas las conversaciones que me ocurren así, esporádicamente. No sé si saldrá algo bueno o no de ello, pero original lo serán un buen rato.

Buenas noches!

2 comentarios:

niobiña dijo...

Anda que... La francesa no perdía bola, eh?? jajaajaj... Si es que son muy lanzadas ellas... jejejej...

Y el señor contándote que esperaba a su hija por si el novio le ponía la mano encima...

Y la vieja enseñándote su dentadura postiza nueva... jajajaja... (Me reí mucho con eso al imaginarme tu cara...)

Si es que hay gente para todo en este mundo...

Muchos besos cielo!!

Brian Edward Hyde dijo...

Es magnífico fijarse. Yo lo hago: me fijo en detalles, en cosas que te pasarían desapercibidas pero que dan una entereza a las historias y a los personajes que pocas cosas logran. No dudes en anotar conversaciones. Yo solía ir con una libreta en la mano (el pilot nunca me falta) para apuntar estas cosas y las ideas que me vienen a la cabeza.
Por cierto, error mío que he cortado el texto mal y no estaba al completo :S, y gracias por advertirme de la errata! Desastre que es uno...
Un abrazo!