domingo, 2 de diciembre de 2007

Será por falta de tiempo...

Desde el miércoles sin escribir.

El tiempo no me permite más de una hora diaria frente al ordenador. Debo habituarme a mi nueva vida laboral. O poco, porque es poco, o mucho porque me paso.

Centro comercial Boulanger, St. Boi. Sábado a las 18h. Con un batidor en promoción y vestido de etiqueta pastelera me encuentro de pie frente a la multitud que se agolpa en torno a mi mesa para la explicación del utensilio de cocina a mostrar. Intento mirar hacia la gente sin fijarme en nadie concretamente. Quizá los nervios, quizá el cansancio de haber estado ya por la mañana preparando decenas de pasteles para los pedidos del fin de semana.

Preparo un tiramisú poco a poco. Dejo que cuaje bien la mezcla mientras continúo con la preparación de un bol con nata natural, bien montada y azucarada, y la cubro con fresas frescas. Dejo ese bol para que la gente pueda gorronear todo lo que quiera mientras me dispongo a mostrar cómo se realiza una base de masa para pizza. Antes de sacar el pastón del bol ya se han ventilado las fresas con nata. Dejo la masa a fermentar y cubro el tiramisú con cacao por encima, coloco unas lenguas de gato empapadas de una mezcla de café y amaretto y, mientras saco la bola de masa para estirarla y darle forma de pizza, me doy cuenta que han acabado también con el postre italiano. Es increíble como uno hace repostería mientras los otros hacen magia (la cuestión de hacer desaparecer algo delante de ti en un “visto-y-no-visto”).

Comprobado: lo que den gratis en algún lado es lo que acaba triunfando. Y si además, después de engullir lo que les preparé, se pasaron al stand de al lado donde servían café recién hecho… ya tenemos la merienda hecha. Vaya morro…

He visto un libro de relatos de Ambrose Bierce en la librería de detrás de mi casa. Mañana pasaré a pillármelo a ver qué tal.

Buen inicio de semana!

2 comentarios:

Indi dijo...

Vaya, no tenía ni idea de que pertenecias al gremio. Leí en otra entrada algo de que ibas a un "curso de pastelería" ¿puede ser?, pero no caí. Mi familia paterna, durante cuatro generaciones ha tenido panaderías y pastelerías. Como a cualquier ser humano con negocio familiar, me ha tocado pringar desde la más tierna infancia. A ver si compartimos recetas ;)), por cierto la imagen del bol de nata fresca (no vegetal, que es pura grasa de origen dudoso) me parece una putada a la hora del desayuno...agggg que hambreee¡¡¡¡

Postre de nochebuena: Chalota.
Después de eso la muerte es una nadería.

Buen lunes

Niobiña dijo...

Pues yo ahora tengo entre manos un bollo de leche que alguien ha tenido a bien traerme para desayunar a la tienda...

Está bueno, pero es que esas fresas con nata le pueden quitar a uno el sentido... mmmm...

Muchos besitos niño y con calma... Todo con calma...