martes, 6 de mayo de 2008

Asturies yé la leche!

4 días por Asturies se me hacen cortísimos!!!

Así es. Desde el miércoles a las 23h. hasta el lunes a las 04h. que he estado fuera del pueblo sin ley vendrellense. Si es que… ¿quién carajo me manda a mí volver a este lugar maldito? Pues en primer lugar mi familia, aunque saben que acabaré por desaparecer entre los bosques astures; y en segundo lugar mi trabajo, que aunque me encanta y disfruto con él… abandonaré para crear mi propio espacio creativo por esas lides sidreras.

Casi 9 horas de coche para llegar a destino. En el camino nos paramos algunas veces. Yo para recargarme de cafeína. Javi, mi suegro, para su ración de cerveza obligatoria. Una tercera vez para ver qué era ese ruido a bólido de carreras que salía desde los bajos de mi coche: el tubo de escape se quemó. Total: que llegamos a Cangas de Onís con mi Peugeot 306 “efecto rallye”. Eso sin contar el efecto masajeador que acabó por darnos el palier izquierdo, vibrando entre los 90 y los 120km.

Nos despertamos hacia mediodía. Sesión obligada de visita a los familiares. Fernando, marido de la prima de mi novia (parece palo culebrón venezolano, jejeje), marchaba en pocas horas destino Madrid. Le habían encargado una faena muy buena como organizador de algo sonado. Así que los que estuvieron el fin de semana pasado por Madrid y se encontraron la discoteca Joy Eslava cerrada, que sepáis que la culpa fue de Fernando, y del dueño y colegas del equipo de baloncesto ruso del CSKA.

Todo el día de un lado a otro. Sidra por aquí, sidra por allá. Algún buen vino y mi obligada cerveza (aunque era San Miguel, y eso me sabe a agua sucia… ¡Qué manía con no tener Voll Damm en Asturies!), todo estaba como siempre: ¡oliendo a llagar!

Mestas de con, San Martín de Bada, Bada, San Xuan de Parres, Cangas de Onís,… pueblos y más pueblos en los que Covi tiene repartida su familia. Subimos a Covadonga (visita obligada también), pero todos los turistas se pusieron de acuerdo en no dejarnos aparcar el coche.

Luego, cenando, por fin probé el famoso cachopo que no comí la última vez que estuve por allí. Por si acaso me comí dos. La cena no fue tan mal:

–¿Tomamos alguna sidra para la cena, Manel?

–Claro, Javi.

Cayeron seis botellas y llegué al piso de Contranquil con la sensación casi real de que si metía el dedo hacia la garganta podría llegar a tocar la sidra que almacenaba mi cuerpo. Fuimos pronto a dormir ya que queríamos subir a los lagos. No los había visto tampoco.

Pero al día siguiente fue duro de levantar. No porque tuviera resaca –ya que mi hígado está más que acostumbrado a estos trotes –, sino porque estaba cansado realmente. Así que el Chapis, tío de Covi, nos invitó a su “chabola” del monte para ir a comer un “borronchu”. Ya lo veréis en las fotos, más o menos.

Aprovechamos la ocasión para dejarnos caer por Oviedo e ir a visitar un par de cosas que tenía ganas de ver: la legendaria librería Cervantes y mi bronceado e inmóvil amigo Woddy.

Al día siguiente sí que subimos a los lagos de Covadonga. A las 8 de la mañana ya andábamos por aquellos montes perdidos de la mano de Dios. Los Picos de Europa estaban nevados aún. Hacía frío, pero las vistas, el entorno y el momento valían la pena pasarlo bajo el abrigo. Tras la caminata, sobró abrigó y faltó aliento.

Y podría estarme aquí escribiendo toda una crónica –que bien lo vale –sobre estos cuatro días por las tierras de mi amigo del alma Don Pelayo; pero se me hace un poco tarde y tampoco quiero que os canséis de leer. Así que espero que os gusten las fotos y os animo a perderos por aquel ambiente sidrero y verde que será mi próxima residencia.

Nos vemos!!!

4 comentarios:

Indi dijo...

joeeeeeeeeeeee....que envidia más verdeeeee¡¡¡¡¡ oye que es eso del "borronchu"??? en la foto parece lo que no debe ser ¿es una especie de empanada¿?
Yo tengo casa en Lugo, bueno en un pueblo de Lugo. Me reclaman para el "San Froilan" para que me ponga morada de comer pulpo (ñam). Digo yo que mola eso de tener casa en el norte...por lo verde, la sidra, el ribeiro y ...joe y la cecina de León, que mi suegro me ceba a cecina y botillo (es del Bierzo).

Me alegro de que te lo hayas pasado así de bien. Y de que estés de vuelta¡¡¡¡¡

Jara dijo...

:)

Si es que 4 días se hacen cortos y más estando de "vacaciones" por cualquier tierra que tenga encanto y más si es en buena compañía.

Mucha envidia de la sana claro ya sabes ;)

Me mola la casita mogollón,(ya sabes yo y mis casas rurales)

En fin que te leo bien y me alegro.

MIL besotes capullín.

Anónimo dijo...

Por cierto que me acaba de llegar esto al correo y como sé que te gusta este género y pinta bien, pues bueno... por si en un futuro te interesa!

http://www.sumadeletras.com/ld.php?id=91


Jara

Carlos dijo...

Cortos no! Cortísimos!!! Que recuerdos!! Ojalá que la plaga urbanizable no termine por pintar la costa verde de gris asfáltico y si hace falta marcho con pico y pala a León que no solo es necesario sino urgente que el AVE llegue a Asturias!!!
Me perdí por la serranía y realmente para descubrir paraisos creo que no hay que salir de la península&islas para na killo!!
Celebro que lo pasaras genial y por supuesto puxaaaa Asturies!!!
\=/ \=/
Un fuerte abrazuu!!!
Ainnnss Oviedo, es la ciudad de los cuentos.Parece un cuento.