martes, 7 de abril de 2009

Aunque la Mona la vistas de... ¡chocolate!

Esta semana tenemos fiesta en Chez Hofmann. Normal, pues Eric se necesita un descanso, y para los que trabajamos en el gremio es una de las épocas donde más trabajo se acumula. Me refiero a las monas de pascua, claro. Esas tartas de “pà de pessic” rellenas de algún tipo de crema, cubiertas ya sea con yema dura, crema, nata montada o trufa, y ornamentadas con un sinfín de decoraciones que las hacen los deleites de los más pequeño, y que los mayores aprovechamos para disfrutar de un buen bocado pecador.

En Catalunya tenemos una cultura muy arraigada en torno al cacao desde su llegada a España de manos de Hernan Cortés. Se dice que unos frailes instalados en Méjico hicieron llegar al puerto de Barcelona un barco cargado de cacao y una fórmula para saber elaborarlo. Se trasladó al “Monestir de Pedra” para tratarlo, estudiarlo y hacerlo servir como consumo entre los monjes de la época. Más tarde se difundiría al resto de España y, luego, a toda Europa.

Dentro de la culinaria de la región catalana son muchos los platos elaborados con este producto desde hace siglos. Pero el plato fuerte viene ahora en estas fechas cuando, por una costumbre instalada por los árabes, la Mona de Pascua se instauró como festividad en algunas regiones españolas como Murcia, la Comunidad Valenciana y Catalunya. Es aquí, en ésta última, donde la Mona ha concebido el gran cambio de pasar a ser un postre típico de Cuaresma a ser todo un reto en pastelería. Sustituyendo el típico huevo ornamental, se dio paso a construcciones de chocolate que cada año superan las cotas de elaboración, llegando al punto de exhibirlas como obras de arte en los escaparates pasteleros.




En fin… que a nosotros, para seguir la tradición, nos toca continuar trabajando para la ilusión de los más pequeños, y en un lugar más recóndito dentro de nosotros mismos, la satisfacción personal de realizar un trabajo bien hecho. No se pueden comparar a las Fallas Valencianas, pero el caso es que acaban destruidas también: unas las queman, las otras las comen; pero se disfrutan de igual modo.

¡Ala pues! ¡Padrinos del mundo! ¡Regalad monas a vuestros ahijados! (y de paso nos dais trabajo).
N de E: La gotografía de la Mona pertenece a la pastelería "Casa Graupera de Mataró"

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