Cuando uno entra en un sueño y ve las infinitas oportunidades que le depara el futuro, siempre hay alguien por en medio que te hace despertar.
Han sido días duros y amargos, pero salíamos adelante.
Ahora... que Dios nos pille confesados.
Hemos dado un paso adelante para volver a dar cuatro o cinco hacia atrás.
¿Por qué?
Inseguridad.
Falta de disciplina.
No motivación.
Inaptitud.
Ineptitud.
...y la carne que cuelga en el matadero sigue secándose poco a poco.
sábado 19 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada